
Ser dueña de todo. Arrojar aquellas cosas
por el aire, y que se pierdan bien lejos.
Voy caminando por la ciudad
buscando una salida,
buscando un lugar
Ciego por la nieve no puedo parar,
nubes de alcohol no me dejan pensar
en esa esquina voy a vomitar y
a los que pasen voy a salpicar.